Jack White: “Lazaretto”

jack-white-lazaretto-628x541 Es difícil hablar de un disco de Jack White, ya que al ser un artista tan completo,que cuesta pensar en que plasmar con palabras lo que su trabajo significa.

Como siempre, todo trabajo de White es impecable, y este disco (su segundo LP solista) no es la excepción. Un disco muy bien logrado, pero que no deja de recordar a su trabajo anterior, “Blunderbuss”. Comienza con “Three Women”, una canción blusera por naturaleza, con mucho piano y bien arriba. La sigue “Lazaretto”, quizás una de las canciones más rockeras, por supuesto con la esencia del blues presente, donde Jack White vuelve a demostrar que se puede componer un hit de buena calidad.  Con “Temporary Ground” baja el tono, una balada que parece ser un poco de relleno.

En “Would you fight for my love” muestra un blues teatral que atrapa, junto con un dramatismo único.  Durante todo el tema se exploran diferentes sonidos, y diferentes facetas en la voz de White, lo que convierte a la canción es una hermosa especie de orquesta. “High Ball Stepper” (el primer sencillo del disco), es un tema instrumental donde White nos mantiene enganchados con sus conocidos riffs desgarradores mezclados con sonidos electrónicos, y donde sigue demostrando porque es uno de los mejores guitarristas de la modernidad. Uno de las mejores composiciones del disco.

“Just one drink”, un tema bien blusero, que sigue un mismo camino durante toda su duración.  “That Black Bat Licorice” vuelve a donde comenzó, es blues rítmico del principio del disco. Un tema que se podría ubicar perfectamente en una película de Quentin Tarantino.

“I Think I Found The Culprit”, es una canción que podría haber sido parte de “Blunderbuss”, y que al oirla recuerda un poco a “Take me with you when you go” de ese disco.  El piano es el gran protagonista en esta pieza. Finalmente, “Want and able”, una balada muy sencilla, cierra un disco bien prolífico.

Es un disco que cuando comienza entusiasma, pero a medida que avanza va perdiendo esa concentración con la que  atrapa en los primeros temas. Tiene más pros que contras, muestra el artista en el que Jack White se está transformando, al que aspira ser desde su primer álbum solista, uno más atrapante. De todas formas, es una obra inmensamente destacada, a la que hay que darle muchas oportunidades, porque Jack White nunca decepciona.

Interpol: “El pintor”.

interpol-e1401977440364El quinto LP de los neoyorkinos, es un trabajo que definitivamente valió sus 4 años de espera, y que reivindica al grupo ante sus más fervientes fanáticos, que tanto anhelaban algo del viejo Interpol, el de “Turn on the bright lights” (2002). Este disco roza un poco a lo que fue su gran disco debut, pero renovado, con un sonido diferente pero a la vez familiar.

“El pintor”, se abre camino con “All the rage back home”, tema que Banks compuso en Buenos Aires en 2011 durante la última gira del grupo, mientras observaba la ciudad desde su balcón. Una canción pegadiza, que comienza lenta, pero de repente te hace mover con un cambio de ritmo que se mantiene durante todo el track.

Se comienza a percibir, mientras el disco avanza, ese sonido característico del otro lado del charco: bien británico, pero sin dejar de lado la melancolía  característica de la banda. En “Anywhere”, se ve a ese Interpol de antes, un tema bien arriba donde las guitarras y el ritmo acompañan a crear un clima similar a sus raíces, a esa banda de  “Obstacle 1”. Sucede lo mismo con “My blue supreme”, ya que es una canción de esas oscuras y dinámicas propias del grupo.

El punto culmine del disco llega con “Everything is wrong”, uno de los mejores temas del álbum. Se siente ese sonido soñador, rítmico y explosivo al mismo tiempo, un hit por donde se lo mire. La sigue la también increíble “Breaker 1”, otra de esas canciones que pueden convertirse en himnos del disco, por sus guitarras que dominan y por los cambios de ritmo que pasan de una profunda tristeza, a una explosión épica.  “Ancient Way”, es una buena manera de continuar subiendo un poco el volumen.

Y una gran forma de darle un final a este LP que comienza tan arriba es con “Twice as hard”, tal vez el tema más sombrío. Se puede percibir el dolor desgarrador en la voz de Banks. El cierre perfecto para un disco glorioso.